Falla el relevo de Tampa y los Dodgers ganan la Serie Mundial

A pesar de la defensa impecable y un Blake Snell intransitable durante 5.1 inn, donde sólo permitió dos imparables y despachó a nueve por la vía rápida, Tampa no pudo contener la toletería angelina y perdieron el sexto de la Serie Mundial por marcador de 3-1. Los Dodgers consiguen su primer título en 32 años.

Honor a quien honor merece. Los Dodgers de los Ángeles consiguieron consagrarse como campeones de la Major League tras obtener el mejor record en la temporada regular. Mejor incluso que el record de Tampa en la Americana.

Ya Lebron James les había dicho que “terminaran el trabajo” tras la victoria del domingo. Y así lo hicieron. Mookie Betts se volvió a ir para la calle con un poderoso batazo en la baja del octavo y sepultaría cualquier esperanza de los Rays.

Las acciones comenzarían con un cuestionado Tony Gonsolin por los Dodgers que, apenas en el primer tramo, se llevaría el cuadrangular en solitario del novato Randy Arozarena para convertirse en el único jugador con 10 jonrones en una postemporada. El lanzador angelino completaría apenas 1.2 inn de labor y se iría sin decisión.

Una mirada distinta tuvo Tampa con el abridor Blake Snell. El serpentinero lograría contener las intenciones ofensivas de los Ángeles. Pero no tuvo la confianza de mu manager. Kevin Cash se llevaría del montículo a Snell cuando apenas recibió su segundo imparable. Lo peor, le cargarían la primera carrera y se iría sin decisión en una de sus mejores presentaciones de esta postemporada.

Pero es que la rotación de lanzadores de los Dodgers y la falta de tino de Tampa hizo imposible apoyar el trabajo de Snell. Los de Florida no pudieron hacer más que cuatro imparables, incluyendo el vuelacerca de Arozarena.

Sale Snell, entran las carreras

Y los Dodgers montarían la ofensiva justamente cuando el lanzador de Tampa sería relevado. Un hit de Austin Barnes en la baja del sexto sería suficiente para sacar a Snell. Nick Anderson entraría para recibir un doble y quedar con jugadores en posición anotadora y un solo out, cortesía de Snell.

Pero Anderson perdería la compostura, incluso tras la visita al montículo de su coach. Un wild pitch permitiría la carrera del empate para los Dodgers y dejaría a Betts en la 3ra base. Coery Seager se mandaría un rodado a la primera y el coreano Ji-Man Choi jugaría en la goma pero sin éxito. Llegaría la anotación de Betts y los Dodgers se irían arriba para no volver.

Luego Mookie Betts la mandaría a guardar en la baja del octavo con un poderoso batazo por el center-right y marcaría las cifras definitivas del encuentro.

Pero el gran artífice de la victoria fue el mexicano Julio Urías. Y es que el cerrador de los Dodgers comenzó su labor en la 7ma entrada y despacharía a todos los bateadores que vio, cuatro de ellos por la vía del ponche. Una espectacular actuación que permitió a los Ángeles hacerse con la contienda sin tener que ir a un agónico séptimo encuentro.

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