México: Vacunación infantil se vuelve obligatoria para frenar a los antivacunas

Se ha elevado a rango de ley la obligatoriedad de vacunar a los niños. Desde el Senado mexicano se formalizó el esquema de vacunación a los niños, ante el avance del movimiento antivacunas en el mundo.

En México la aplicación de vacunas a la población infantil se asume como obligatorio por todos, o casi todos. Si bien no hay en México como tal grupos antivacunas organizados, sí hay padres de familia que, por distintos motivos, rechazan la aplicación de los vacunas. Por ello, y ante el rebrote de algunas enfermedades como el sarampión, además del contexto de la pandemia de Covid-19, el Senado elevó a rango de ley esta obligatoriedad.

Si los padres o tutores no cumplen, las procuradurías de protección de niñas, niños y adolescentes podrán tomar acciones. La ley aún debe ser ratificada por la Cámara de Diputados, lo cual se estima que ocurra antes de fin de año. Sin embargo, la medida no ha sido bien recibida por algunas personas.

Dos visiones encontradas

“Yo no estoy de acuerdo con la utilización de las vacunas porque es querer reemplazar esta inmunidad y los métodos naturales de poder fortalecer nuestro cuerpo para poder adaptarse de la forma lo más natural posible”, sostiene Omar Gómez, padre de cuatro hijos a quienes no les ha puesto vacunas, pues asegura que así fortalecen su sistema inmunológico sin necesidad de agentes externos.

En contraste, el infectólogo Alejandro Macías, quien estuvo activo contra la pandemia de Influenza H1N1 en 2009, respalda la nueva ley y advierte que “la única enfermedad realmente que hemos erradicado, por la cual ya no hay que vacunarnos y podemos dejar de preocuparnos es la viruela. Todas las demás, en cuanto dejemos de vacunar masivamente, vamos a volver a tener problemas, y eso es algo que no entiende la gente”.

Las vacunas, señala Macías, han hecho sobrevivir a los mismos que ahora las atacan, “muchos de quienes ahora atacan las vacunas, están vivos gracias a las vacunas, ni más ni menos”.

Sospechas por intereses económicos

Omar coincide con otros en que, detrás de la obligación de aplicar vacunas, hay intereses políticos y económicos. “Hoy en día se ha convertido en una industria, los niños reciben muchísimo más vacunas de las que son necesarias, porque esto es un negocio”, señalan algunos padres preocupados.

“No es ningún secreto para nosotros que muchos políticos están ligados a farmacéuticas o reciben sobornos de farmacéuticas”, secunda Omar.

Al respecto, el especialista Alejandro Macías reconoce que siempre ha habido ese tipo de teorías conspiracionistas. No niega que los grandes laboratorios farmacéuticos obtienen ganancias con la producción y comercialización de los fármacos.

Sin embargo, también admite que casi ningún Estado tiene la capacidad, por sí solo, de producir vacunas, por lo que es necesario recurrir a las empresas farmacéuticas que, además, están reguladas por el gobierno y por instancias como la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios.

Lo cierto es que, por uno u otro motivo, la propia Organización Mundial de la Salud advirtió en julio pasado que, en 2019, casi 14 millones de niños en el mundo no recibieron vacunas que salvan vidas, como la del sarampión y la DTP3.

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