Estados Unidos reanudó las deportaciones rápidas de migrantes no calificados a Centroamérica

El gobierno de Estados Unidos reanudó las deportaciones rápidas de inmigrantes que no califican para permanecer legalmente en el país. Varias familias fueron repatriadas mediante vuelos a Centroamérica, informó el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).

Familias detenidas por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) fueron trasladadas a través de las operaciones aéreas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EEUU (ICE) a sus países de origen, Guatemala, El Salvador y Honduras, el pasado viernes, detalló ese organismo.

El DHS dijo en un comunicado que el asilo y otras vías de migración legal deben estar fácilmente disponibles para quienes los necesiten, y que la Administración del presidente Joe Biden se compromete a considerar las solicitudes de asilo de manera justa y eficiente.

Pero “aquellos que no busquen protección o que no califiquen serán devueltos de inmediato a su país de origen”, advirtió.

De acuerdo con ese enfoque, el Departamento de Seguridad Nacional reanudó los los vuelos de expulsión acelerada para algunas familias que llegaron recientemente a la frontera sur.

Explicó que el proceso de expulsión acelerada es un medio legal para gestionar de manera segura la frontera y un paso hacia el objetivo más amplio de lograr un procesamiento de inmigración seguro y ordenado.

“La Administración Biden-Harris está trabajando para gestionar la migración segura, ordenada y humana en América del Norte y Central, incluso mediante la expansión de las vías legales hacia los Estados Unidos. El DHS expandió recientemente el programa de menores centroamericanos y puso a disposición de los centroamericanos 6,000 visas H-2B”, enumeró.

Advirtió a las personas que la migración irregular a Estados Unidos es peligrosa y puede tener consecuencias migratorias a largo plazo. “El viaje es especialmente peligroso para las familias y los niños, incluidos los adolescentes”.

En uno de los casos, agentes de la CBP de la Ciudad de Río Grande encontraron 229 inmigrantes en dos grandes grupos el pasado 20 de julio.

Las autoridades dijeron que 123 inmigrantes de Guatemala, Honduras, El Salvador, Ecuador y Nicaragua fueron detectados mientras se alejaban del Río Bravo hacia Estados Unidos. Entre las personas había 11 menores de edad no acompañados.

Después en la Grulla, Texas, observaron a un gran grupo de inmigrantes que caminaban hacia el norte desde el Río Grande.

En el grupo de 106 inmigrantes estaban 10 niños no acompañados y 32 adultos solteros eran ciudadanos de Nicaragua.

“Este es el octavo grupo de 100 o más inmigrantes encontrados por agentes de la Patrulla Fronteriza del Valle del Río Grande en los cinco días anteriores”, dijo la CBP.

Con información de El Nuevo Herald

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