El Primer Ministro, Giuseppe Conte, ha firmado un decreto esta madrugada que endurece aún más las medidas para controlar la pandemia. Los locales y restaurantes están obligados a cerrar a la medianoche o a las 21:00 si no cuentan con servicio de mesa.
La medida también prohíbe las fiestas privadas y los partidos de deportes de contacto de aficionados. Italia ha registrado un aumento en los casos desde mediados de agosto. Sin embargo, en los últimos días esos números se han disparado a niveles similares a los de marzo, cuando se registró el pico de la primera ola.
El estado de emergencia extendido hasta el 31 de enero del 2021, da la facultad al gobierno de emitir este decreto. El mismo tiene una vigencia de 30 días a partir de hoy pero contiene también algunas excepciones. Se pueden aún celebrar bautizos o bodas en restaurantes pero con un máximo de 30 invitados.
La medida más polémica ha sido la de los deportes de contacto con amigos, como el fútbol o el baloncesto. Mientras que aún se puede ir al gimnasio y asistir a espectáculos deportivos con un máximo de mil personas. Así como también en pabellones deportivos con un máximo de 200 o un 15% del aforo.
Italia ya suma casi 360.000 casos positivos y al menos uno 36.205 muertes asociadas al COVID-19. Esta semana, miles de personas se reunieron en la capital para protestar en contra de la medida que obliga el uso de mascarillas en todo momento.