Algunos venezolanos desesperados por la grave crisis que vive el país desafían el mar abierto en tripas de cauchos, armados apenas con un anzuelo y un sedal, así lo dieron a conocer pescadores de Naiguatá, en La Guaira, que diariamente arriesgan su vida para ganarse unos 40 dólares diarios, mientras pescan en estos sistemas improvisados como una alternativa ante la falta de combustible de las lanchas.
“Es fuerte porque nos metemos a diario para resolver el día, corremos mucho riesgo porque hay tiburones, peces leones, peces peligrosos”, expresó uno de los pescadores en entrevista a Tv Venezuela.
Indicó que son al menos 40 hombres que salen a luchar cada mañana porque el sueldo mínimo no les alcanza para sobrevivir. “Me paro tempranito a trabajar a las 6:00 am y regresamos a las 8:00 pm o 10:00 pm de la noche, nos arriesgamos pero así es”, dijo otro de los pescadores.
Según el periodista Luis Carlos Parada los pescadores han tenido que nadar desde altamar porque las tripas se les han dañado en plena jornada.