Un chicle anticovid con proteínas: La nueva alternativa para enfrentar el virus

La última idea para combatir la pandemia de Covid-19 que no cesa es un chicle. Se trata de una golosina dotada de proteínas que atrapan los virus de manera que la persona contagiada sea menos infecciosa.

En las pruebas de laboratorio, solo cinco miligramos de chicle lograron reducir la cantidad de partículas de un virus inocuo con estructuras superficiales similares a las del SARS-CoV-2. 50 miligramos de chicle redujeron la carga vírica en un 95%. (Un chicle común suele pesar alrededor de tres gramos).

El estudio, eso sí, es todo lo preliminar que un estudio puede ser, en el sentido de que ni se ha probado en seres humanos, ni se ha probado con el coronavirus real causante del Covid-19.

Todo lo que han hecho es probar el invento con un dispositivo que simula la masticación de una boca. Eso deja fuera muchas variables. No sabemos como afectaría la flora bacteriana de la boca o la temperatura corporal a las proteínas.

Finalmente, está la cuestión de que la saliva no es el único medio de transmisión del Coronavirus, y de que el chicle no cura la enfermedad ni nos hace inmunes a ella.

Simplemente, es un medio complementario de reducir la capacidad de contagiar de las personas infectadas, sobre todo en entornos médicos donde los enfermos conviven con personal sanitario y toda medida higiénica es poca. Pese a sus limitaciones, es una idea que merece la pena explorar.

A tenor de la nueva variante ómicron y de que Europa se encuentra pasando por una nueva ola tiene pinta de que vamos a tener tiempo de usarla si realmente funciona.

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