Salud

La mamografía es clave: no sentir un bulto o protuberancia no significa que todo esté bien

El cáncer de mama es la principal causa de muerte oncológica en las mujeres de Venezuela, según la Sociedad Anticancerosa de Venezuela (SAV). El doctor Víctor Acosta Freites, cirujano mastólogo, Maestro Latinoamericano de Mastología, presidente de CECLINES, sostiene que no sentir un bulto no significa que la mujer no debe hacerse la mamografía, siempre hay […]

Beatriz Navas · octubre 19, 2026
La mamografía es clave: no sentir un bulto o protuberancia no significa que todo esté bien

El cáncer de mama es la principal causa de muerte oncológica en las mujeres de Venezuela, según la Sociedad Anticancerosa de Venezuela (SAV).

El doctor Víctor Acosta Freites, cirujano mastólogo, Maestro Latinoamericano de Mastología, presidente de CECLINES, sostiene que no sentir un bulto no significa que la mujer no debe hacerse la mamografía, siempre hay que efectuarla a partir de los 35 años y luego, anualmente.


La Sociedad Anticancerosa de Venezuela (SAV), en alianza estratégica con el Centro de Estadística y Matemática Aplicada (CEMA) de la Universidad Simón Bolívar (USB), proyecta que durante 2026 se registrarán 9.354 nuevos casos de cáncer de mama y 4.080 fallecimientos por esta enfermedad en el país.

​Por su parte, estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) revelan que en 2024 fallecieron 694.000 personas por cáncer de mama en todo el mundo y que, en 164 de los 186 países examinados ese mismo año, fue el tipo de cáncer más frecuente entre la población femenina.
​Aproximadamente el 80 % de los casos afectan a mujeres sin factores de riesgo específicos aparte del sexo y la edad. Ante esta realidad, los especialistas insisten en la importancia fundamental del diagnóstico temprano.

El doctor Víctor Acosta Freites, cirujano mastólogo, Maestro Latinoamericano de Mastología y presidente del Centro Clínico de Estereotaxia (CECLINES), explica que, al desconocerse una causa única que lo produzca, la detección temprana se traduce en tratamientos menos agresivos y en un elevado índice de curación.

​Para ello, la evaluación médica mastológica especializada y las exploraciones por imágenes a partir de los 35 años de edad son determinantes.

La mamografía digital o la tomosíntesis, junto con el ultrasonido, constituyen las herramientas indispensables para este objetivo.

​La mamografía es clave
​No sentir un bulto o protuberancia no significa que todo esté bien.

El doctor Acosta Freites señala que “uno de los hallazgos frecuentes en la mamografía son las microcalcificaciones, las cuales en su mayoría son benignas, pero en algunos casos pueden ser la primera manifestación de la enfermedad”.

​Agrega que “está demostrado que la mamografía digital realizada por técnicos especializados, bien interpretada y procesada por imagenólogos expertos, detecta pequeñas lesiones en una paciente asintomática.

Una lesión de 3 a 4 milímetros que sea in situ se cura y eso solo se puede lograr bajo la disciplina de la mamografía digital”.

​A juicio del cirujano mastólogo, es de gran relevancia que la mujer conozca los factores que pueden influir en la aparición del cáncer de mama: género femenino, antecedentes familiares (madre, hermana, hija), menarquía antes de los 12 años, menopausia tardía (después de los 55 años), no haber tenido hijos o haberlos tenido después de los 30 años, uso inadecuado de hormonas, vida sedentaria, sobrepeso e ingesta excesiva de alcohol.

​No obstante, el especialista advierte que, aun conociendo estos factores, la mayoría de las pacientes diagnosticadas con cáncer de mama no presentan necesariamente esta condición de riesgo.

​Abordaje multidisciplinario

​Como resultado de la investigación clínica y de laboratorio, se ha determinado que el cáncer de mama es una enfermedad multifactorial, por lo que la tendencia actual es que la paciente sea atendida y tratada en unidades multidisciplinarias en las que distintos especialistas diseñan el plan terapéutico correcto y eficiente.

El doctor Acosta Freites explica que en estas unidades de mastología, como es el caso de CECLINES, coinciden especialistas entrenados que cuentan con las herramientas más modernas para el diagnóstico temprano.

La mujer que acude en plan de detección o con algún hallazgo encuentra a un personal especializado: cirujano mastólogo; imagenólogo; cirujano reconstructivo y oncoplástico; patólogo; un especialista en rehabilitación y un psicólogo, así como personal de enfermería entrenado.

​La recomendación es clara: la detección temprana salva vidas. Toda mujer, a partir de los 35 años, debe realizarse sus controles mastológicos anuales o con la frecuencia que indique su médico.

Incluso, ante limitaciones económicas, en Venezuela existen diversas Organizaciones No Gubernamentales que prestan apoyo integral para garantizar que ninguna mujer se quede sin su chequeo a tiempo.
Nota de prensa