Viajes en avión no representan riesgo de trombos para personas vacunadas

Los mensajes difundidos que aseguran que viajar en avión expone a los vacunados contra el covid-19 al riesgo de sufrir una trombosis, son falsos según los últimos estudios que demuestran que este medio de transporte no tiene ningún tipo de incidencias en inmunizados.

Lea también:

En los últimos días han circulado en redes sociales como Facebook y, especialmente, Twitter, mensajes que aseguran que las aerolíneas «están avisando a los clientes» de que, si viajan en avión y han sido vacunados contra la covid-19, sufren un «gran riesgo» de desarrollar «coágulos de sangre por el suero experimental de ARNm».

«Las aerolíneas están ahora discutiendo su responsabilidad y qué hacer con los vacunados, ya que no pueden volar por ser un riesgo para la salud», afirman algunas de estas publicaciones, antes de concluir: «Parece que no se permitirá volar a nadie que esté vacunado».

En realidad, la vacunación no puede provocar trombos por el hecho de viajar en avión y las compañías aéreas no han advertido a sus clientes de que con las vacunas corren un gran riesgo de trombosis ni están estudiando prohibir volar a los vacunados, como confirman representantes internacionales de este sector.

Fuentes de la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA) consultadas por EFE subrayan que esta organización «no tiene conocimiento de que ninguna aerolínea esté considerando rechazar a los pasajeros vacunados debido a un riesgo de trombosis» y tampoco de que se estén «celebrando reuniones» entre compañías aéreas por este asunto.

Tras recalcar que el grupo asesor para cuestiones médicas de IATA «no tiene este asunto en su agenda», las mismas fuentes precisan que ninguna publicación científica conocida sugiere que pueda provocar algún impacto en los viajes aéreos el tipo de trombosis detectado como efecto secundario poco común en algunas vacunas.

Insisten por tanto en dejar claro que la IATA defiende que las personas vacunadas «tengan libertad para viajar sin restricciones».

Por último, las afirmaciones que corren por internet advierten contra el riesgo de trombosis por «el suero experimental de ARNm», pero ni los preparados que se inoculan son experimentos (todos ellos cuentan con la aprobación de las agencias del medicamento de los países donde se administran) ni se han identificado casos de trombosis entre los efectos adversos de las vacunas de ARN mensajero.

La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) confirmó el 7 de abril que la trombocitopenia debía incorporarse a la lista de reacciones adversas de la vacuna de AstraZeneca como efecto secundario «muy raro» y el 20 de abril también identificó ocho casos de trombosis como reacción muy infrecuente a la inmunización con Janssen, pero ninguna de las dos son vacunas de ARN mensajero.

El comité de seguridad (PRAC) de la EMA vigila estrechamente si pudiera haber también trombos como efectos secundarios muy raros de las vacunas de Pfizer/BioNTech y de Moderna, basadas en ARNm, pero los casos notificados hasta ahora presentan una frecuencia menor que entre los no vacunados y no siguen el patrón clínico de AstraZeneca y Janssen.

También te puede interesar